¡UN PUNTO QUE SABE A VICTORIA!

Si la semana pasada el punto conquistado por el Jerez Industrial en su visita a Montilla sabía a poco esta semana el punto conseguido contra el Espiel, en el campo de la Granja, sabe a mucho.

El tópico del futbol de quien perdona lo termina lamentando se lo irían repitiendo los jugadores visitantes desde su entrada a los vestuarios hasta llegar a la población cordobesa. El equipo espeleño perdonó en la segunda parte y el Industrial aprovechó sus oportunidades fraguadas más por la fe y el orgullo que por su futbol.

Durante la primera parte el conjunto blanquiazul fue de más a menos. Los primeros quince minutos fueron muy intensos por parte de los de Javi Rivas. En entrenador local mandó presión arriba para evitar una cómoda salida de balón del equipo contrario y el Industrial incomodó a su rival, con algunos acercamientos y con diversos saques de esquina, botados casi todos por el franco derecho; pero el gol de los visitantes desconcertó a todo el equipo. El tiro desde la frontal del área defendida por Zarzuela fue excesivamente cómodo y eso trastocó los planes. No se recuperó del todo el Industrial cuando, a la media hora de juego, una jugada similar, pero esta vez al borde izquierdo del área, entra de nuevo en la portería local. Desde aquí al descanso desconcierto y desolación, dentro y fuera del terreno de juego.

Movió piezas el entrenador local e hizo tres cambios justo antes de la segunda parte. Eso y el oportuno gol de Juanan en la primera jugada local expolearon a los industrialistas. De todas maneras el equipo de Espiel no le perdió la cara al encuentro, todo lo contrario salía al contrataque cuando intersectaban un pase local o el equipo de la copa  y la venencia no era capaz de finalizar jugada… y fueron hasta tres oportunidades clarísimas las malogradas: una por el palo, otra por el cancerbero local, otra por la ambición de marcar y no asistir.

La jugada tonta y determinante se desarrolló a la mediación de la 2ª parte del encuentro. Eduardo, el cinco del Atlético Espeleño, no solo no acepta la mano tendeda de Alex Valero , que se disculpaba de una acción anterior, sino que lanza un gancho al aire, cercano a la cara del industrialista; la asistente vio lo ocurrido, avisa al árbitro y éste lo anolesta con roja directa.  A partir de ahí el equipo visitante reculó y el blanquiazul, tras dos oportunidades claras de gol, acierta a un minuto del tiempo reglamentario. Incluso pudo marcar y hacerse con los tres puntos en el tiempo añadido.

¡Punto que sabe a victoria pero victoria que debe producirse cuanto antes!

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